o es dicen, ¿no?
Soy yo. Yo y mi orgullo. Yo y mi miedo.
Al decir 'mi miedo' supongo que es al miedo que tengo de poder decirte alguna vez que te necesito, porque en verdad no sé si te necesito o es simplemente que odio estar sola.
O quizás miedo a necesitarte. A acostumbrarme a ti.
No quiero. No quiero que pase eso, porque sé que si te empiezo a necesitar tú te vas a pirar.
Te vas a pirar como has hecho las demás veces.. Como han hecho todos.
Vienes, me calas, y con las mismas te vas; sin ni siquiera un 'lo siento, adiós' o cualquier mierda de esas.
Te vas y te olvidas de todo. Ese 'todo' que no para ti no es nada.
Pero al tiempo vuelves. Otra vez. No sé para qué cojones pero vuelves.. Sí, vuelves. Con tu sonrisa y tus maneras de sacarme de quicio, que me encantan. Y vuelves con tus piques, con tus tonterías y con tus caricias. Vuelves cada año como si fueses una estación, y lo odio.
Odio mucho no poder odiarte por utilizarme de esa manera. Odio no poder gritarte muy fuerte que te quiero, o simplemente que eres un idiota.
Odio no poder estar toda la semana sin verte echándote de menos. Odio no poder sentir el cosquilleo y los temblores antes de verte, ni esconderme en mi bufanda para que no me des un beso. Odio todo lo que me separa de ti, e incluso me odio yo misma no poder ser capaz de decirte todo esto que cada noche pienso y no me queda más remedio que soltar alguna lágrima. Odio llorar y menos por estas cosas tan sin sentido, pero lo siento, es tu culpa.
No, no es tu culpa, es mía por ilusionarme, por creerme tus gilipolleces una vez más. ¿Cuándo vas a aprender, Ainhoa? ¿Cuándo?
También es mi culpa, o más bien de mi orgullo, el no querer hablarte, no hacer nada por conseguirte, por merecer una oportunidad de intentarlo a ver si sale bien.. Me limito a callarme y pasar de ti, a hacer como si no me importase con quién estás, con quién hablas, a quién le sonríes..
No hay comentarios:
Publicar un comentario